
En marketing digital, muchas veces se piensa que para vender más hay que invertir más en publicidad. Sin embargo, esa no siempre es la mejor estrategia. Antes de incrementar el presupuesto, conviene revisar si estamos sacando el máximo partido a lo que ya tenemos. Aquí entra en juego el CRO (Conversion Rate Optimization), es decir, la optimización del ratio de conversión.
El CRO se centra en lograr que un mayor porcentaje de los usuarios que visitan tu web realicen la acción deseada: comprar, registrarse, solicitar información… No necesariamente debes necesitar más tráfico, sino aprovechar mejor el que ya tienes.
En este artículo hablaremos sobre cómo mejorar CRO sin aumentar la inversión; analizando, realizando cambios en el diseño y empleando técnicas de persuasión que pueden marcar la diferencia.
El primer paso para mejorar la conversión es entender cómo se comportan los usuarios que llegan hasta tu web. Analiza las páginas con mayor tasa de rebote, donde abandonan el carrito de compra o emplea mapas de calor para conocer dónde hacer clic y hasta dónde hacer scroll.
Antes de invertir más en campañas, revisa dónde estás perdiendo usuarios y optimiza esos puntos.
Cuantos más pasos tenga un formulario o un checkout, más posibilidades hay de que el usuario lo abandone. Reduce los campos obligatorios, ofrece métodos de pago rápidos e incorpora la opción de compra como invitado para simplificar el proceso.
Más del 60% de las visitas en muchos ecommerce provienen del móvil. Si tu web es lenta o no está bien adaptada, estás perdiendo conversiones. Optimiza el peso de las imágenes, usa un hosting rápido y comprueba que la versión móvil está optimizada.
Según Google, un segundo de retraso en la carga puede reducir un 20% la conversión.
Los usuarios confían más en lo que otros clientes dicen que en lo que la marca afirma. Por eso, añadir elementos de prueba social es una forma eficaz de aumentar conversiones sin gastar más. Opiniones verificadas, valoraciones con estrellas, casos de éxito, testimonios en vídeo o certificaciones de seguridad te ayudarán a mejorar los resultados.
Un cambio en el color, el texto o la ubicación puede incrementar el ratio de conversión. Usa verbos de acción como “Descargar ahora”, crea sensación de urgencia “últimas unidades” o haz que el botón destaque visualmente frente al resto de la página.
Cambiar el texto de un CTA puede duplicar los clics, porque transmite valor inmediato.
El CRO no es cuestión de suposiciones, sino de experimentar. Herramientas como Google Optimize, VWO u Optimizely permiten realizar test A/B para comprobar qué versión de una página convierte mejor.
Cambia el titular, prueba diferentes imágenes del producto, testea variaciones de precios, etc. No hagas todos los cambios a la vez, pues no podrás identificar que acción ha sido la que ha mejorado los resultados. No olvides medir los cambios que realices.
El marketing digital no es solo técnica, en muchas ocasiones hay que emplear la psicología. La escasez, la urgencia, la reciprocidad y el anclaje de precios son técnicas que funcionan muy bien.
Mejorar el CRO no se trata de gastar más, sino de optimizar lo que ya tienes. Cada clic que se ahorra, cada segundo de carga que se reduce y cada mensaje que se afina puede mejorar tus resultados. Si quieres una agencia de marketing digital que te ayude a mejorar CRO, contacta con nosotros.